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Calendario de la declaración de la Renta 2013

Renta 2013

Hoy, 1 de abril, comienza oficialmente la campaña de la declaración de la Renta 2013.

Como viene sucediendo en los últimos años, inicialmente  el plazo se abre para la confirmación y modificación de borradores y posteriormente, a partir del 23 de abril, ya se podrán presentar las declaraciones propiamente dichas.

El cada vez mayor número de opciones de presentación debido a la utilización de medios telemáticos, hace que se fragmenten los plazos y varíen dependiendo del modo de presentación por el que optemos.

Como novedad importante, este año no estarán disponibles los impresos en papel que se obtenían en las oficinas de la Agencia Tributaria y en los estancos. Ya no será posible presentar la declaración rellenada a mano. Necesariamente deberá utilizarse el programa PADRE para confeccionar la declaración (también podrá utilizarse otro programa que genere un fichero idéntico al del programa PADRE).

Igualmente hay que recordar que entre las modalidades de presentación telemática se incluye este año la utilización del PIN 24 HORAS,  sobre el cual escribí recientemente un artículo que podéis ver aquí.

El 30 de junio finalizará oficialmente la campaña, por tanto ése será el último día que tendremos para presentar la declaración. Al igual que hago cada año, vuelvo a insistir en la conveniencia de no apurar los plazos para así tener margen de maniobra a la hora de preparar correctamente la declaración.

Aquí expongo esquemáticamente los plazos a tener en cuenta en la Renta 2013

PRESENTACIÓN DE LA DECLARACIÓN DE LA RENTA:

Este año debemos diferenciar según la declaración se presente de modo telemático o no.

A) Presentaciones de la declaración por vía telemática:

  • El plazo general para presentar la declaración, tanto positivas como negativas es del 23 de abril (miércoles) al 30 de junio de 2013 (lunes).
  • Si la declaración resulta positiva (a pagar) y se opta por domiciliar el pago, el plazo se acorta hasta el 25 de junio (miércoles).

B) Presentaciones no telemáticas de la declaración:

  • El plazo es más corto para presentar por este medio las declaraciones, sea cual sea su resultado: del 5 de mayo (lunes) al 30 de junio de 2013 (lunes).
  • Igualmente si la declaración resulta positiva (a pagar) y se opta por domiciliar el pago, el plazo se acorta hasta el 25 de junio (miércoles).

BORRADOR DE LA DECLARACIÓN DE LA RENTA:

  • El plazo para obtener el número de referencia por internet con el cual poder sacar el borrador de la declaración es del 1 de abril (martes) al 30 de junio (lunes).

A) Confirmación del borrador:

A.1) Si el borrador resulta a pagar:

  • Una vez que tenemos el borrador, el plazo para confirmarlo o suscribirlo si se hace por vía telefónica, por internet, por cajero automático o por banca electrónica es del 1 de abril (martes) al 30 de junio (lunes).
  • El plazo para confirmar el borrador o suscribirlo si se hace por presencialmente en una entidad colaboradora (Banco) es del 5 de mayo (lunes) al 30 de junio (lunes).
  • En ambos casos, si se domicilia el pago, los plazos se acortan hasta el 25 de junio (miércoles).

A.1) Si el borrador resulta una cantidad a devolver o negativa

  • Si se confirma por vía telefónica, por internet, por SMS, por cajero automático o por banca electrónica es del 1 de abril (martes) al 30 de junio (lunes).
  • Si se hace presencialmente en una entidad colaboradora (Banco) o bien en las propias oficinas de la Agencia Tributaria el plazo es del 5 de mayo (lunes) al 30 de junio (lunes).

B) Modificación del borrador

  • Se podrá instar la modificación del borrador por internet o telefónicamente desde el 1 de abril (martes) al 30 de junio (lunes).
  • Si se hace presencialmente en las Oficinas de la Agencia Tributaria, el plazo para solicitar la cita previa comienza el día 5 de mayo (lunes), si bien el servicio de modificación de borradores en estas oficinas estará disponible desde el 12 de mayo (lunes) al 30 de junio (lunes).

DATOS FISCALES PARA EFECTUAR LA DECLARACIÓN DE LA RENTA:

  • El plazo para obtener el número de referencia con el cual visualizar los datos fiscales para confeccionar la declaración es del 1 de abril (martes) al 30 de junio (lunes).

CITA PREVIA:

  • El plazo para solicitar cita previa con la Agencia Tributaria para confeccionar la Declaración de la Renta o modificar el borrador es del 5 de mayo (lunes) al 27 de junio (viernes).
  • El servicio de confección de declaraciones y modificación de borradores estará en funcionamiento del 12 de mayo (lunes) al 30 de junio (lunes).

DESCARGA DEL PROGRAMA DE AYUDA PADRE:

  • El programa PADRE para la confección de la declaración se podrá descargar desde la página web de la Agencia Tributaria a partir del 8 de abril (martes).

El PIN 24 horas de la Agencia Tributaria

cartel_pin_24h_es_esDesde el pasado 1 de enero de 2014 está en funcionamiento el llamado PIN 24 horas de la Agencia Tributaria que sirve para poder presentar declaraciones fiscales y realizar otros trámites por internet sin necesidad de tener certificado digital.

Con esto se pretende simplificar la utilización de los medios telemáticos para hacerlo más accesible a las contribuyentes, sobre todo ahora que se han ampliado los supuestos en lo que es obligatoria la presentación telemática de declaraciones para autónomos.

Voy a explicar brevemente en este artículo sus características principales, cómo obtenerlo y en qué casos se puede utilizar.

Podría decirse que El “PIN 24 horas” es una especie de certificado digital de duración limitada (realmente un sistema de firma no avanzada con clave de acceso). Su duración es aproximadamente de 24 horas de ahí su nombre, aunque realmente caduca a las 2 de la mañana del día siguiente a su solicitud. De este modo, si queremos presentar una declaración tributaria solicitaremos un PIN 24H y durante el tiempo que lo tengamos activado podremos enviar nuestras declaraciones con la misma validez que si utilizáramos un certificado digital de firma avanzada. Una vez transcurrido su plazo de validez, dejará de estar activo y ya no podrá volver a utilizarse. Si quisiéramos presentar más declaraciones deberíamos solicitar uno nuevo.

En cuanto a su utilización, en la página web de la agencia tributaria se ha habilitado un botón de acceso a los servicios del PIN 24H, desde donde podremos realizar todas las gestiones relativas al mismo.

REGISTRO.

Para poder utilizar este sistema es necesario que previamente nos hayamos registrado en la Agencia Tributaria. El registro se realiza una sola vez y una vez hecho estaremos habilitados para solicitar los códigos PIN 24H siempre que los necesitemos.

Hay tres formas de registrarse: La primera es acudiendo en persona a cualquier oficina de la Agencia Tributaria; la segunda, para el caso de que tengamos certificado digital, sería acceder con el mismo al apartado habilitado en la propia web de la Agencia para realizar el registro: Registro, renuncia y modificación de datos con certificado. Y por último, si no disponemos de certificado digital ni queremos desplazarnos a ninguna oficina de la Agencia Tributaria, podemos registrarnos introduciendo un código seguro de verificación que podemos solicitar que nos remitan por correo ordinario a nuestro domicilio mediante una carta de invitación de la Agencia Tributaria y una vez que tengamos ese código CSV, accederemos a la opción Registro con código seguro de verificación de la página web, donde durante el proceso de registro nos lo solicitarán.

En el registro deberemos comunicar un número de teléfono móvil puesto que será necesario para obtener posteriormente los códigos PIN.

OBTENCIÓN DEL PIN 24H.

Una vez que nos hemos registrado, ya podremos solicitar un PIN cuando necesitemos presentar una declaración o realizar algún otro trámite de los que se puedan realizar con el mismo, que se prevé que con el tiempo se vayan aumentando.

Para solicitar el PIN 24H debemos entrar en la pagina web de la Agencia Tributaria, pincharemos en el apartado habilitado al efecto: “Obtención del PIN“, donde nos pedirán que introduzcamos nuestro DNI, fecha de caducidad del DNI y pondremos una clave de acceso de cuatro caracteres que nosotros elijamos. Validaremos estos datos y la Agencia Tributaria nos enviará un PIN al teléfono móvil que pusimos cuando hicimos el registro. De este modo el código de acceso para enviar la declaración estará formado por nuestra clave de 4 caracteres más el PIN que nos ha enviado la Agencia Tributaria al móvil.

De momento su utilización está limitada exclusivamente a las personas físicas. Las sociedades no pueden utilizar este sistema de presentación de declaraciones.

Otra característica importante a reseñar es que el PIN 24 horas no es incompatible con tener un certificado digital, podemos tener ambos y utilizarlos según nuestras necesidades en cada caso, un ejemplo es que el PIN 24H goza de la ventaja de poder utilizarse no sólo en ordenadores sino también con tablets y smartphones, con lo que según el lugar en que nos encontremos o nuestra disponibilidad podremos utilizarlo si no disponemos de acceso a nuestro certificado digital. Mi consejo en cualquier caso sería el de tener ambas opciones disponibles.

Aquí dejo enlaces a los folletos informativos que la propia Agencia Tributaria ha puesto en su página web detallando el funcionamiento de este sistema que creo que no tardará en extenderse tanto en su uso como en el de los trámites que se van a poder realizar con el mismo. De momento pasará su primer examen importante con la próxima campaña de declaración de la renta. Estaremos atentos a las estadísticas para ver si realmente obtiene los resultados esperados.

Ley de apoyo a los emprendedores: El criterio de caja en el IVA.

Como ya comentamos en nuestra anterior entrada, ha entrado en vigor recientemente la Ley 14/2013, de 27 de septiembre, de apoyo a los emprendedores y su internacionalización.

Entre las medidas fiscales que se han aprobado figura una antigua reivindicación principalmente de las empresas y autónomos: el establecimiento del sistema de caja en el IVA, o lo que es lo mismo, declarar el IVA de una factura en el momento en que ésta se cobre, no como ahora que con el criterio del devengo es obligatorio declarar e ingresar el IVA de una factura emitida aunque no se haya cobrado.

El sistema actual sabemos que ha perjudicado a muchas pequeñas y medianas empresas que veían que no sólo no cobraban sus facturas, sino que además tenían que adelantar e ingresar en la Agencia Tributaria el IVA generado.

Especialmente afectadas por este sistema han sido y siguen siendo muchas de las empresas que trabajan con las administraciones públicas, demasiado acostumbradas a incumplir en exceso los plazos de pago.

Este nuevo sistema pretende acabar, al menos en parte, con ese grave problema. Sin embargo opino que el resultado de la Ley aprobada dista mucho de lo que debía haber sido para que fuera una medida realmente efectiva y beneficiosa para todas las empresas, sobre todo las PYMES y profesionales, siendo necesario advertir que este criterio de caja no siempre va a ser aconsejable.

En primer lugar hay que destacar que este nuevo régimen entrará en vigor el día 1 de enero de 2014, por lo que habrá que esperar hasta entonces para su aplicación, pero teniendo en cuenta que la opción habrá que comunicarla en el mes de diciembre anterior.

La reforma se ha articulado en forma de nuevo régimen especial del IVA, al que podrán acogerse voluntariamente todos los sujetos pasivos de este impuesto cuyo volumen de operaciones sea inferior a dos millones de euros, que no tengan cobros en efectivo de cuantía superior a la que se fije reglamentariamente y que tributen por régimen general de IVA. Por tanto cualquier persona que esté incluida en otro régimen especial como el simplificado, de la agricultura, ganadería y pesca, del recargo de equivalencia o del oro de inversión por ejemplo no podrá optar por el criterio de caja.

Al tratarse de un régimen de carácter voluntario, lógicamente será preciso acogerse a él mediante el sistema que reglamentariamente se establezca, que en principio será mediante comunicación a través de la oportuna declaración censal y que como he dicho deberá hacerse en el mes de diciembre anterior al año en que será efectivo o si se trata de un inicio de actividad en la propia declaración de alta.

Quien opte por este sistema debe saber que permanecerá en él salvo renuncia, la cual tendrá una durante mínima de tres años durante los cuales no se podrá volver a este régimen.

Qué supondrá este nuevo régimen: Para la empresa o profesional acogido al mismo su principal ventaja es que no tendrá obligación de declarar las facturas que emita hasta que efectivamente se cobren. Pero como contrapartida no podrá tampoco deducirse las facturas que reciba hasta que realice el pago de las mismas, incluso aunque quien las emita no esté dentro de este régimen.

Ahora bien, cabe preguntarse qué pasará con las empresas no acogidas a este régimen pero que trabajen con otras que sí que lo estén. La respuesta es muy simple, van a verse directamente afectadas por esta situación, lo cual va a producir uno de los principales riesgos de este sistema y es que el destinatario de la operación, esté acogido o no al régimen especial, no podrá deducirse la factura hasta que no efectúe el pago.

Es decir, que las empresas no acogidas a este régimen se van a ver arrastradas a utilizarlo por las operaciones que realicen con otras empresas que sí estén acogidas al mismo, viéndose obligadas a llevar una contabilización de las operaciones distinta para cada tipo de empresas.

Esto nos hace plantearnos una cuestión que ya se viene advirtiendo desde distintos sectores críticos con este aspecto de la Ley: un cliente preferirá trabajar con un proveedor no acogido al criterio de caja a hacerlo con otro que esté dentro del régimen, puesto que en el primer caso podrá deducirse las facturas que le emitan con independencia del momento en que las pague, aparte de la complicación contable que les generará trabajar con empresas acogidas, lo que nos hace pensar que se puede crear una perversión del sistema pudiendo provocar que empresas que se acojan al criterio de caja pierdan clientela por este motivo.

En cuanto a las obligaciones formales, la implantación de este régimen va a suponer tener que incluir en los libros registros de facturas emitidas la fecha y medio de cobro así como poner en los libros registros de facturas recibidas la fecha y medio de pago, tanto si es total como pago parcial.

Esto significará por tanto un mayor control contable para las empresas y previsiblemente un incremento en los costes de gestión.

En cuanto a la confección de las facturas será preciso indicar expresamente que esa factura está acogida al régimen de caja a fin de informar claramente al destinatario sobre cuándo se va a poder practicar su deducción: cuando se pague si está acogida al régimen de caja o cuando se emita (con independencia del pago) si no lo está.

Por último indicar una circunstancia importante y es que este criterio no va a significar que una factura no cobrada no tenga que declararse nunca, puesto que existe un límite: el día 31 de diciembre del año inmediato posterior a aquél en que se emita la factura. En ese plazo, aunque no se haya cobrado aún la factura será obligatorio declararla e ingresar el IVA correspondiente.

En resumen, entiendo que la medida aprobada no va a suponer una generalización del sistema de caja y será preciso que estudiar cada caso concreto para decidir si a una empresa le merece la pena acogerse a este nuevo criterio o no, pero no se nos debe olvidar un hecho básico y es que este régimen nace por una situación muy concreta: la enorme morosidad de las empresa y administraciones españolas. Quizás si se avanzara mucho más en el sentido del cumplimiento de los plazos de pago no sería tan necesario establecer este tipo de medidas encaminadas a corregir una deficiencia del sistema.

Rectificación de errores en las declaraciones de Renta presentadas. Declaraciones complementarias.

Hoy voy a comentar cómo debemos actuar en el caso de que hayamos presentado una declaración de la renta y con posterioridad comprobamos que se ha producido un error y por tanto es necesario rectificarla.

Los motivos pueden ser muy variados: se ha rellenado mal el impreso de la declaración produciéndose un error en alguna cifra, se ha incluido indebidamente o bien se ha omitido un dato en la declaración, así como cualquier otra circunstancia que ha provocado que la declaración presentada ofrece un resultado erróneo y lo hemos detectado antes de que lo haya hecho la Agencia Tributaria.

Existen mecanismos para corregir esos errores, pero van a ser distintos en función de si con la declaración presentada se ha producido un perjuicio para la Administración o bien el perjuicio ha sido para el declarante.

A) Casos en los que con la declaración presentada ha resultado perjudicada la Administración.

Si el error en la declaración ha hecho que ingresemos una cifra menor de la que correspondía o bien que la cantidad cuya devolución hemos solicitado sea mayor de la que realmente correspondía devolver, o incluso que hayamos solicitado una devolución cuando la declaración debía haber sido a ingresar, en todos estos casos el modo de corregirlo es presentar una declaración complementaria corrigiendo ese error. 

En la página 2 del modelo de declaración (100) viene un apartado específico para las declaraciones complementarias en las que habrá que marcar la casilla correspondiente a nuestro caso particular.

Si como consecuencia de esta declaración complementaria resultara una cantidad a pagar, habría que realizar el ingreso correspondiente. En caso de que supusiera un menor importe de la devolución anteriormente solicitada, si la Agencia Tributaria ya hubiera realizado la devolución, habría que devolver el exceso cobrado haciendo el ingreso a favor de la Agencia Tributar y si por contra aún estuviera pendiente la devolución, habría que marcar la casilla correspondiente en el modelo de la declaración (en el año 2012 es la casilla 123) y esperar a que se produzca la devolución por parte de la Administración de la cantidad correcta rectificada.

B) Casos en los que con la declaración presentada el perjudicado ha resultado ser el propio declarante.

Se trata de aquellos supuestos en los que resulta a pagar una cantidad inferior a la que se ha ingresado y también los casos en los que corresponda una devolución mayor a la solicitada: bien porque no se ha aplicado una deducción que correspondía, bien porque se ha omitido incluir algún gasto deducible o simplemente porque se ha producido un simple error a la hora de incluir una cifra indebida en la declaración.

En todos estos casos no habrá que presentar ninguna declaración complementaria. Lo que hay que hacer es presentar un escrito dirigido a la Agencia Tributaria solicitando la rectificación de la declaración. Con esta solicitud se inicia un procedimiento de gestión para la rectificación de la autoliquidación que viene regulado en el artículo 120.3 de la Ley General Tributaria y en los artículos 126 y siguientes del Real Decreto 1065/2007 por el que se aprueba el Reglamento General de las actuaciones y los procedimientos de gestión e inspección tributaria y de desarrollo de las normas comunes de los procedimientos de aplicación de los tributos.

Una vez que la Administración ha estudiado nuestra solicitud, incluso aportando la documentación que sea precisa, se redactará una propuesta de liquidación y se ofrecerá un plazo para hacer alegaciones. Finalmente el procedimiento debe finalizar con una resolución estimando o no nuestra solicitud. Si se estima, aunque sea parcialmente y se ha modificado la cuantía de la deuda (ya sea a ingresar o a devolver), la resolución irá acompañada de una liquidación provisional.

Podría darse el caso de que la Administración no notificara expresamente  ninguna resolución. En este caso transcurridos seis meses desde que se presentó la solicitud de rectificación, podrá entenderse que la misma se ha desestimado.

Es importante reseñar que si en último término resultara una cantidad a devolver por parte de la Administración, ésta deberá abonar además de la cantidad principal, los intereses de demora que en su caso pudieran corresponder. Esto último sucederá si han transcurrido seis meses sin que se hubiera ordenado el pago por causa imputable a la Administración tributaria. El cómputo de ese plazo de seis meses comenzará desde la finalización del plazo para presentar la declaración (que por ejemplo en el caso de la renta de 2012 es el 1 de julio de 2013) o si éste ya hubiera transcurrido, desde la presentación de la solicitud de rectificación.

Hay un supuesto en el que no será posible instar la rectificación y es cuando previamente la Administración ha iniciado un procedimiento de comprobación o investigación que incluyera la obligación tributaria cuya rectificación queremos instar, puesto que en ese caso la posible rectificación que se tuviera que producir se dirimiría dentro de ese procedimiento abierto. Por el mismo motivo, si después de presentar nosotros nuestra solicitud la Administración iniciara un procedimiento de comprobación o investigación que incluyera esa obligación tributaria, el procedimiento de rectificación finalizaría con la comunicación del inicio del otro procedimiento.

Por lo tanto, a  modo de resumen, si queremos que se rectifique una declaración de renta ya presentada habrá que distinguir si con la declaración inicial que presentamos se produjo un perjuicio para la Administración o para el contribuyente. En el primer caso tendremos que presentar una declaración complementaria y en el segundo tendremos que instar por escrito un procedimiento de rectificación ante la Administración tributaria.

Calendario de la Declaración de la Renta 2012

Como cada año, ya se ha dado el pistoletazo de salida para la Declaración de la Renta.

Este año llega con bastantes novedades que iremos desgranando poco a poco, pero de momento vamos a exponer de modo esquemático los plazos que deben tenerse en cuenta en esta campaña de Renta que iniciamos. Como siempre digo por estas fechas, es muy conveniente no apurar los plazos para poder tener margen de maniobra a la hora de preparar correctamente la declaración.

PRESENTACIÓN DE LA DECLARACIÓN DE LA RENTA:

Este año debemos diferenciar según la declaración se presente de modo telemático o no.

A) Presentaciones de la declaración por vía telemática:

  • El plazo general para presentar la declaración, tanto positivas como negativas es del 24 de abril (miércoles) al 1 de julio de 2013 (lunes).
  • Si la declaración resulta positiva (a pagar) y se opta por domiciliar el pago, el plazo se acorta hasta el 26 de junio (miércoles).

B) Presentaciones no telemáticas de la declaración:

  • El plazo es más corto para presentar por este medio las declaraciones, sea cual sea su resultado: del 6 de mayo (lunes) al 1 de julio de 2013 (lunes).
  • Igualmente si la declaración resulta positiva (a pagar) y se opta por domiciliar el pago, el plazo se acorta hasta el 26 de junio (miércoles).

BORRADOR DE LA DECLARACIÓN DE LA RENTA:

  • El plazo para obtener el número de referencia por internet con el cual poder sacar el borrador de la declaración es del 2 de abril (martes) al 1 de julio (lunes).

A) Confirmación del borrador:

A.1) Si el borrador resulta a pagar:

  • Una vez que tenemos el borrador, el plazo para confirmarlo o suscribirlo si se hace por vía telefónica, por internet, por SMS, por cajero automático o por banca electrónica es del 2 de abril al 1 de julio.
  • El plazo para confirmar el borrador o suscribirlo si se hace por presencialmente en una entidad colaboradora (Banco) es del 6 de mayo al 1 de julio.
  • En ambos casos, si se domicilia el pago, los plazos se acortan hasta el 26 de junio.

A.1) Si el borrador resulta una cantidad a devolver o negativa

  • Si se confirma por vía telefónica, por internet, por SMS, por cajero automático o por banca electrónica es del 2 de abril al 1 de julio.
  • Si se hace presencialmente en una entidad colaboradora (Banco) o bien en las propias oficinas de la Agencia Tributaria el plazo es del 6 de mayo al 1 de julio.

B) Modificación del borrador

  • Se podrá instar la modificación del borrador por internet o telefónicamente desde el 2 de abril al 1 de julio.
  • Si se hace presencialmente en las Oficinas de la Agencia Tributaria, el plazo para solicitar la cita previa comienza el día 6 de mayosi bien el servicio de modificación de borradores en estas oficinas estará disponible desde el 13 de mayo al 1 de julio.

DATOS FISCALES PARA EFECTUAR LA DECLARACIÓN DE LA RENTA:

  • El plazo para obtener el número de referencia con el cual visualizar los datos fiscales para confeccionar la declaración es del 2 de abril al 1 de julio.

CITA PREVIA:

  • El plazo para solicitar cita previa con la Agencia Tributaria para confeccionar la Declaración de la Renta o modificar el borrador es del 6 de mayo al 1 de julio.
  • El servicio de confección de declaraciones y modificación de borradores estará en funcionamiento del 13 de mayo al 1 de julio.

 

Nueva obligación de declarar bienes y derechos situados en el extranjero. Modelo 720

Se ha publicado en el BOE la Orden HAP/72/2013 que aprueba el modelo 720 de declaración informativa sobre bienes y derechos situados en el extranjero.

Este modelo se ha aprobado como desarrollo de la nueva Disposición Adicional 18ª de la Ley General Tributaria que ha sido introducida en dicha Ley por la “Ley 7/2012 de 29 de octubre, de modificación de la normativa tributaria y presupuestaria y de adecuación de la normativa financiera para la intensificación de las actuaciones en la prevención y lucha contra el fraude” y que se ha desarrollado reglamentariamente en los artículos 42 bis, 42 ter y 54 bis del Reglamento General de las actuaciones y los procedimientos de gestión e inspección tributaria y de desarrollo de las normas comunes de los procedimientos de aplicación de los tributos aprobado por el Real Decreto 1065/2007, de 27 de julio.

De este modo se ha establecido una nueva obligación tributaria que consiste en la obligación de informar a la Agencia Tributaria sobre la titularidad de una serie de bienes y derechos que estén situados en el extranjero y que se une a la creciente petición de datos por parte de la Agencia Tributaria a los contribuyentes.

Hay que tener mucho cuidado con esta nueva declaración y con las obligaciones que en ella se establecen puesto que el régimen de sanciones que se ha previsto en caso de que no se aporte esta información es bastante duro.

Hay que declarar la titularidad de tres clases de bienes: Por un lado las cuentas en entidades financieras situadas en el extranjero, por otro lado los valores, derechos, seguros y rentas depositados, gestionados u obtenidos también en el extranjero y por último los bienes inmuebles y derechos sobre bienes inmuebles situados en el extranjero.

La obligación se ha establecido tanto para las personas físicas como para las jurídicas siempre que en ambos casos sean residentes en España. Por lo tanto el concepto de residencia es el que va a marcar la obligación de presentar esta declaración. Por ejemplo para el caso de las personas físicas se entiende por residente aquella persona que permanece más de 183 días durante el año en territorio español contando también las ausencias esporádicas o bien cuando radique en España el núcleo principal de sus actividades económicas e incluso existe una presunción de que una persona es residente si lo es su cónyuge no separado legalmente y sus hijos menores de edad que dependan de esa persona. De este modo cualquier persona, física o jurídica residente en España deberá presentar esta declaración si son poseedores de bienes en el extranjero.

Igualmente los establecimientos permanentes en España de personas o entidades no residentes y las entidades a que se refiere el artículo 35.4 de la Ley 58/2003, de 17 de diciembre, General Tributaria, siempre que se encuentren en alguno de los supuestos regulados por la Ley también estarán obligadas.

Hay un límite cuantitativo por el cual quedan exentos de declaración una serie de bienes o derechos y este límite lo marca la cifra de 50.000 Euros. Para cada bloque de los tres que he indicado anteriormente, si no superan el valor de 50.000 € Euros no existirá la obligación de declararlos. En el caso por ejemplo de las cuentas corrientes, si los saldos a 31 de diciembre de todas las cuentas en el extranjero así como los saldos medios del último trimestre del año no superan conjuntamente esa cifra de 50.000 € no se deberán incluir en la declaración. Del mismo modo en el caso de los valores, derechos, etc. y así como también en el caso de los bienes inmuebles, si no superan a 31 de diciembre el valor de 50.000€ tampoco deben declararse.

El plazo para presentar este modelo correspondiente al ejercicio 2012 es del 1 de febrero al 30 de abril de 2013. Este es un plazo excepcional que se ha concedido por ser el primer año de la existencia de esta obligación y por las fechas en las que se ha aprobado la normativa correspondiente, pero a partir del ejercicio siguiente la declaración habrá que presentarla entre el 1 de enero y el 31 de marzo. Sin embargo hay que tener en cuenta un dato importante: no existe obligación de presentar todos los años esta declaración salvo que se haya producido un incremento de valor de los bienes declarados en cada bloque por importe superior a 20.000 €. Es decir, si por ejemplo el saldo en el año 2012 de las cuentas en el extranjero de una persona física es de 60.000 € y el saldo el año siguiente ha aumentado hasta los 78.000 €, dado que el incremento no es superior a 20.000 € no existirá obligación de presentar de nuevo esta declaración. El incremento siempre va referido a la cantidad declarada en la última declaración presentada.

Este modelo 720 debe presentarse obligatoriamente por vía telemática. No se permite hacerlo en papel.

Pero como he comentado anteriormente, uno de los aspectos a los que hay que atender necesariamente son las consecuencias de no presentar esta declaración, puesto que tanto su falta de presentación como la presentación incompleta, inexacta o con datos falsos así como la presentación por medios no telemáticos supone en todo caso la comisión de infracciones calificadas como muy graves.

Las sanciones figuran reguladas en la Disposición Adicional 18ª de la Ley General Tributaria y son de gran cuantía. A título de ejemplo, por cada dato referido a una misma cuenta corriente que no se haya incluido en la declaración o bien se ha incluido de forma inexacta, incompleta o falsa, se establece una sanción de 5.000 € con un mínimo de 10.000 €. Lo mismo sucede con los datos no declarados o declarados inexactamente referidos a valores, derechos, seguros, rentas, etc. así como a los bienes inmuebles.

Por otro lado, si se presenta la declaración fuera de plazo antes de que la Agencia Tributaria requiera para su presentación, la sanción será de 100 € por cada dato o conjunto de datos referido a una misma cuenta, valor, derecho o inmueble no declarado o declarado incorrecta, inexacta o falsamente con un mínimo de 1.500 €.

Hay que tener en cuenta que estas sanciones van referidas únicamente a la no presentación o presentación incorrecta de esta declaración, por tanto si como consecuencia de esta declaración se demuestra la existencia de rentas no declaradas (por ejemplo en IRPF o en Impuesto de Sociedades), esto llevaría a su regularización con las consecuencias fijadas en la normativa correspondiente.

Por tanto se trata de una declaración informativa que ha entrado con fuerza en nuestro sistema tributario con unas consecuencias bastante graves en caso de su incumplimiento, pero que también va a exigir un esfuerzo por parte de la Administración para comprobación la veracidad o no así como la ocultación de los datos que deben incluirse en la misma.

Aquí dejo el enlace a la página de la Agencia Tributaria para la presentación de esta declaración.

Plazo para renunciar a la estimación objetiva (módulos) para el año 2013

Quedan ya pocos días para finalizar el año 2012 y entre las actuaciones que aún se pueden realizar en el ámbito tributario hasta el día 31 de diciembre está la renuncia o revocación de renuncias al método de estimación objetiva (módulos) y al régimen simplificado de IVA para el año 2013.

Recientemente se ha publicado la Orden del Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas 2549/2012 de 28 de noviembre por el que se desarrollan para el año 2013 el método de estimación objetiva del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas y el régimen especial simplificado del Impuesto sobre el Valor Añadido.

En los artículos 5 y 6 de esta Orden se regulan los plazos para renunciar o revocar renuncias a estos regímenes.

Si estamos incluidos en cualquiera de estos regímenes y queremos pasar al régimen de estimación directa en IRPF o régimen general en IVA, lo que más nos interesa de esta Orden es saber que tenemos hasta el día 31 de diciembre para hacerlo de forma expresa.

El modo de efectuar esta renuncia es presentando una declaración censal en dicho plazo. Se puede hacer telemáticamente a través de la sede electrónica de la página de la Agencia Tributaria o bien imprimiendo el modelo 036 o 037 en su caso, para su presentación física.

No obstante, aunque tenemos hasta el día 31 de diciembre para presentar esa declaración censal, pasado ese plazo aún podemos renunciar a estos regímenes de forma tácita presentando hasta el día 20 de abril de 2013 las declaraciones correspondientes al primer trimestre del año 2013 en las formas dispuestas para la estimación directa en Renta y el régimen general en IVA. Es decir, realizando las declaraciones del primer trimestre del año con los modelos generales de pago fraccionado y de IVA: 130 Y 303. De esta forma se amplía el plazo para decidir si renunciamos o no hasta bien entrado el año que viene.

La consecuencia de la renuncia es que a partir de ese momento tanto esa actividad como cualquier otra que se desarrolle quedarán incluidas en el método de estimación directa de IRPF y el régimen general de IVA por un período mínimo de tres años.

Otro aspecto a tener en cuenta es que ambos regímenes de IRPF e IVA van unidos: la renuncia a uno de ellos implica la exclusión del otro. Si alguien renuncia el régimen de estimación objetiva en Renta habrá incurrido en causa de exclusión del régimen simplificado en IVA y viceversa.

Una vez que han pasado los tres años de exclusión obligatoria tras la renuncia, tendremos la posibilidad de volver otra vez al régimen de módulos si lo consideramos oportuno. Es decir, que si ahora presentamos la renuncia para el año 2013, en el año 2016 podríamos volver al régimen de estimación objetiva. Si llegado ese plazo no se comunicara nada a la Agencia Tributaria, continuaríamos con la estimación directa y el régimen general de IVA puesto que a partir de entonces las renuncias se van prorrogando tácitamente de modo automático año tras año.

Por lo tanto, este es el momento para pensar si se quiere continuar o no con el régimen de estimación objetiva, pero la normativa nos da un margen aún de unos meses más para tomar la decisión definitiva.